De la digitalización al dato con la IA en la pyme española – Ugo Pérez, Unnic AI
En el sector industrial, la palabra «automatización» suele evocar imágenes de servomotores y líneas de montaje. Sin embargo, UNNIC AI, está liderando una revolución silenciosa: la automatización de la lógica de negocio. En esta extensa conversación con Ugo Pérez, CEO y Co-fundador de UNNIC AI desglosa cómo la inteligencia artificial ha pasado de ser un experimento en el «metaverso» a convertirse en la columna vertebral de la eficiencia operativa.

El origen: Un pivot basado en la honestidad profesional
La historia de UNNIC AI no es la típica narrativa de éxito instantáneo. En 2022, Ugo y su socio Nicolás Carrasco exploraban el blockchain y los NFTs, pero con una sensación de vacío. «Estábamos vendiendo un producto con el que no nos sentíamos nada cómodos… es bastante triste vender algo que realmente no te gusta», confiesa Ugo. La epifanía llegó de la mano de un amigo ingeniero, Carlos Forriol, quien les instó a profesionalizar su captación comercial, sugiriéndoles que conectaran herramientas de IA para gestionar las conversaciones de forma automática.
Al automatizar sus conversaciones en LinkedIn con GPT, descubrieron el valor real de la tecnología: «alucinamos porque empezaron a llegar clientes… descubrimos algo que para nosotros tenía muchísimo valor». Aunque su primer producto, Prolink, fue descartado por los riesgos regulatorios de LinkedIn, la lección fue clara: la IA era la herramienta, pero el negocio era la estrategia.
2024: El año de la estrategia sobre el código
Al principio, UNNIC AI intentaba vender «inteligencia artificial» de forma genérica, pero se topaban con un muro de incomprensión. «Era un mensaje muy vago… las empresas veían que la tenían que aplicar, pero no sabían ni siquiera por dónde empezar». Ugo detectó que muchas propuestas técnicas morían porque los clientes no conocían realmente el problema que tenían que solucionar con software complejo.
Esto los llevó a crear un modelo híbrido: un equipo de ingenieros de IA trabajando codo con codo con consultores de negocio. «Por un lado analizo tus procesos, entiendo tus problemas y lo soluciono con inteligencia artificial».
Análisis operativo en planta: Entendiendo la singularidad de los procesos industriales
Ugo divide la automatización en dos frentes. El primero es el administrativo, que considera universal. «La empresa que vende longanizas tiene el mismo proceso administrativo que la agencia de marketing». Facturas, conciliación bancaria, gestión de albaranes y lectura de documentación son procesos «lentos, repetitivos y muy sencillos de automatizar de forma sólida».
Sin embargo, el valor diferencial de UNNIC aparece cuando el equipo baja a la planta de producción. Allí, la estandarización desaparece: «los procesos de cada uno son de su padre y de su madre», explica Ugo. En el corazón de la fábrica, donde reside el valor del fabricante, la consultoría se vuelve quirúrgica. No se trata de cuestionar décadas de experiencia, sino de optimizar el core del negocio mediante datos, lo cual requiere entender la propuesta de valor del empresario que domina su técnica.
Trabajadores digitales y la psicología del miedo
Sobre los agentes autónomos, Ugo es pragmático: existen muchísimas tareas que pueden ser totalmente automatizadas. Sin embargo, se encuentran con dos perfiles de clientes:
- Clientes que quieren subir el EBITDA y la productividad manteniendo a su plantilla.
- Clientes con un enfoque de reestructuración operativa, que buscan prescindir de las funciones de back-office y atención al cliente al delegar estas tareas completamente en sistemas inteligentes
Este último enfoque genera el «juego del teléfono», donde los empleados ven al consultor como una amenaza. «Se sienten muy atacados… piensan: ‘estoy dándole a esta empresa las claves que necesita para echarme'». Ugo destaca que parte de su trabajo es detectar estas mentiras u ocultaciones de información por parte del personal asustado para poder diseñar una estrategia real que no conlleve despidos, sino una recolocación en tareas de mayor valor.
Infraestructura digital crítica: El ERP como requisito previo
La adopción de inteligencia artificial en el sector industrial requiere, como paso previo indispensable, alcanzar un nivel óptimo de madurez digital. Ugo señala que, UNNIC AI actúa primero como una consultora tecnológica de digitalización antes de implementar soluciones de IA. La razón es técnica: resulta inviable aplicar modelos predictivos si la organización carece de un ERP sólido que funcione como fuente de información confiable.
Para que la IA sea efectiva, las empresas deben completar primero un proceso de estandarización y homogeneización del dato, garantizando que la infraestructura digital pueda alimentar los algoritmos con información estructurada y veraz.
Asimismo, la escala de la organización determina significativamente la dinámica de implementación estratégica. Según la experiencia de Pérez, existe una correlación entre el tamaño de la empresa y la eficiencia en la ejecución del proyecto:
- Grandes corporaciones y empresas de escala media (aprox. 250 empleados): El liderazgo suele adoptar un modelo de gestión basado en la delegación de competencias. En este entorno, el CEO asume su rol como decisor estratégico, confiando el diseño técnico y la ejecución al experto externo, lo que agiliza el cumplimiento de los objetivos del proyecto. Además, las grandes corporaciones suelen conocer mejor sus necesitades y saben bien qué es lo que quieren.
- Micro-pymes y pequeñas empresas: En estas organizaciones, la dinámica de implementación requiere un acompañamiento y asesoramiento estratégico mucho más intensivo. Aunque el propietario suele tener un conocimiento amplio de la operativa diaria de su negocio, a menudo carece de una visión clara sobre cómo traducir sus problemas en soluciones técnicas de IA.
De ventaja competitiva a requisito de supervivencia
Para Ugo Pérez, la IA seguirá el camino del ordenador: hoy es una ventaja competitiva, mañana será un requisito para la supervivencia. Pero lanza un mensaje de calma frente al alarmismo de los titulares: «Estamos ante una tecnología sumamente poderosa, pero su evolución real es algo más pausada de lo que parece desde fuera». Su invitación final para el sector industrial es clara: dar el paso hacia la utilidad real y dejar atrás el ruido mediático.
